Javier Marimón

El de los nombres con R

En el murito, en un Todo X 1 se reúnen los de nombres con R.

Son inmunes, al patriotismo no le deben en ninguna perspectiva de su constitución

en más de 1, o unos centímetros de grosor.

Emigrados allí, en la indeferencia de los llamados con R, ganando desgano para sus constituciones.

Sus constituciones exclamarían: He ganado tanto de desgano esta mañana.

Pero el desgano mismo apagadas las hace.

Hay que hacer algo, al desgano mismo algún provecho sacarle.
Al menos poder decir: pero tú, por no tener desgano, no habrías podido lograr "esto".

Pero, sí, sí he logrado (replicando) he logrado un desgano magnífico, perfecto y aún mi alma está viva para comprenderlo.

Poseen del desgano gravedad.

Se reúnen, son como un anuncio interno, una conjuración por venir, pero sobre eso tampoco arrojan ninguna expectativa.

Es parte del desgano, como suelen decir ellos.

Ningún sonido agradecen, reúnen entre todos el ahorro de creencia y de ella
pasto de lobos hacen.

Pero tienen ninguno compromiso con un guerra legal, o con un inning.

De un un limbo a un dos limbo limbo se mueven.

Quieren, es más, irse a Londres, a meterse en un jardín, no en una mina.

Sin visado se hallan.

Indagaciones arrojaban que mineros ingleses se reúnen también, Rupert, Rudolph.

Roberto tiene alguna creencia ahorrada.

Habla de ella con algún fervor, es parte del desgano, la comedia del desgano,
O bien, por qué no: el fervor del desgano (no sé como explicarlo).

Si lo has sentido, bien.
Donadas por una danesa en malecón anoche, funcionan las botellas de Stolichnaya.

Renán el que estudió en Rusia, su cuerpo es la sede de un negro.
Anuncian que el negro está en alza, que la danesa de eso gusta, gusta de que diga malako, gusta de mirarle el juanete entalcado, eso está en alza, pero a él tampoco lo interesa.

El 11 de desgano sigue engordando al 9, hasta que sea 11. Dos grados más de engorde y listo, si fueran dos cuadras todavía más difícil, es duro caminar bajo el sol, pero dos grados de desgano es fácil, aun mejor, axial no tenemos que salir a nada, a coger sol.

Que dices, dos grados, NO se miden los grados. El sol es bueno. Y además, qué tal la expresión: "caminaron desganados bajo el sol". El sol puede ser también una fuente de desgano.

Zenobio, el custodio del Todo X 1 los mira tristemente desde los nombres con Z.

El verdadero órgano siempre le ha dado mucha guerra.

"No queda nada más, el mundo ya era tal desde Danilo el duro, dedazo de concreto"

Añora lo que los otros desperdician con cara embelesada.

Un pionero llegó hasta ellos, preguntó por el Ché, deseaba al Ché.

O deseaba un graduado en Minnesota, que es lo que parece Minnesota, si se mira desde arriba, es la imagen aérea del Ché, apuntó Richard.

Modo inmersión de algo,

congregando algo, no son indagaciones,

no quieren la mañana de 113 soles.

Sumergidos en un idilio conceptual

la unidad de la R reanuda, sigue René, sigue Rolo.


Black Flamingo

Sobre la zona donde se intersectan los pasos de mujeres y hombres
Que van hacia los baños en Bar Black Flamingo
Hay una teoría, (abstracción también), acerca de la sexualidad,
Más que eso, sobre todo el descubrimiento, la cosa personal.
En ese intervalo (intervalación, como calle que se va abriendo paulatina, suave
IGNOMINIOSAMENTE)
Ganando espesor en el aire, la hemos visto.
Sonrisas cruzadas antes de entrar a sus cubículos.
Hay amargo en eso, darían ganas de saber más,
No, no era así antes mi barriga, SÉ COSAS.
Es bueno tener una coincidencia con otros, pero se le trata de disimular.
Se le confiere a la cosa personal una importancia que guía el flujo de las demás cosas
En una dirección irrevocable.
Pero aun así, en la intersección, se alcanza una gama extra.
La tira de goma que hala al caballo desde atrás se distiende,
Un borbotón sale disparado hace alante, carga de sangre al nervio
Ay!
Predestinación.
No hay imágenes, señales predestinadas, el valor se adquiere,
No viene con ella convoyada.
En cambio, dos mujeres enfrente del espejo del baño, retocándose,
Tiene ese valor universal de antemano.
No lo ignoro, se que allí se hace dinero, pero la economía del Black Flamingo
Sólo interviene en eso de una manera tangencial.
Acaso no vimos allí entre los baños, flotar la cosa esa
cuando no parecía,
siendo sólo una intersección de losas tiesas, charquero de pies
y el exhalar de un farolito
(lentitud de alcanfor)
Un rostro, tibio intocado, un recuerdo de agua y leche,
Brusca felicidad en las tetillas (inaguantable molestia).
Algo suelto, casi como abandonar, no es eso, pero casi, la cosa personal.


Esporas
Organismos recién nacidos, gatos, perros, criaturas.
Hallados, encontrados.
Rescatados.
Una respiración sencilla, circulación sanguínea,
Enseguida les otorgamos atributos, nombres.
Ligereza injustificada.
"Lo conocido ya", le llamamos.
Crea entonces, rápidamente,
A la velocidad imposible de un hecho real
Sobre cualquier botánica,
Invisibles esporas que abarcan nuestras constituciones.
Relación!
De una vez que tocas las pieles es suficiente.
Si se pudieran fotografiar, esas esporas
Contendrían diminutos anillos, subespecies creciendo hacia adentro y arriba.
Si se mira de lejos puede parecer una aguja,
la defensa sombría del organismo humano.
Aún si esa fotografía pudiera ampliarse,
Se alcanzarían en cada punto de las esporas esas pieles, esos nombre adjudicados
En pequeños cubículos de sentido.
Esa tecnología imposible nos distancia de la idea real de nuestra condición.
Experiencias!
Órganos de los sentidos dirigiéndolo todo.
Todo en ellos se fundamenta,
Ósmosis de la emoción allí, como organismo simplificado.
Todo esta sometido a ese filtro, a esa condición de coincidir
Con las determinaciones.
Esporas, hacia afuera y arriba, llenándolo todo, abarcando todo el aspecto real.
La contemplación del gato abstracto tal vez mantendría nuestras fuerzas
En una gracia universal.
Buscar en el los orígenes de nuestra constitución invisitada.
Esporas en el café, en la pronunciación de las palabras,
Saliendo de los adoquines, alcanzándonos.
Dices: "Me gusta este café".
Anunciación!
Lo vi. De otro modo, estaba yo frente a todo,
Y un tiro biológico disparándose en forma de luz en mi cerebro caliente.
Son las esporas, nacidas en la grasa corrupta de la idea del yo,
Holgazanas. Las veo explotar, abrirse.
Absorben toda la mugre de mi emoción, fotosintetizan.
Organismos llenos de sangre regalada.
Animales rescatados, abandonados en la fosa
Del fervor desplegado, triste carreta de emoción enyugada al yo.
Practicando una incisión en todo hábito del cuerpo o la idea
Se escruta en esa materia de hilo,
Esporas sin conciencia, resultado endiosado de la vergüenza.
Mucho me enferma que de mí dependa todo eso.
Reposan en su perfección atroz, desligadas de todo
Lo que tiene que ver conmigo.
No hay queja en ellas. Allí en el pantano resplanceden.


EL colador incipiente

Dos amigos: Riachuelo, Techo de Automóvil.
Están haciendo el doctorado en Temperatura.
Los muchachos del mundo real tienen fotos de otros,
Y ellos la del colador absoluto,
"la cosa tremenda".
Le cayó granizo arriba a Techo de Automóvil,
Le cayó lluvia arriba a Riachuelo.
Demostrado quedó en la tesis,
El mismo efecto causaba, arriba de uno y del otro,
Depende de las temperaturas del elemento que cae
Y la constitución del que recibe,
Pero las mismas ondas expansivas, anuncios del colador absoluto
En el colador sólo incipiente.
Todo en ellos se estanca, la idea del yo no deja que nada atraviese.
El hueco se plantea, se anuncia, pero una vez adentro,
gozando los bordes ya del pozo,
se vuelve gritando la gota engañada
en olas de desesperación.
Metales de fondo (aluminio y agua) no atraviesa.
Imagina eso, esa caída confiada
Y tropezar con un fondo de castigo.
Carpetín, amigo de ellos, estudiante de diseño, dijo:
Podemos diseñar el fondo del hueco con los mismos diplomas del doctorado,
Así sabremos de lo que se trata.
Pero no sólo de eso, claro.
Parados, como frente a un espejo (no se qué quiero decir),
Riachuelo y Techo de Automóvil
Tropezando con los dos estudiantes de Materiales y Constituciones.
Las 4 movidas son como una coreografía de lucha.
Y un paisaje detrás.
Todos sus esfuerzos, ellos le llaman: rellenando el hueco.
Oh, una carretera, una carretera de nada, añoran todos
Sentados en las sillas giratorias de la cafetería.
Se dan cuenta, a Iluminado, profesor de los dos doctorados,
Ellos le llamarán Tapón y será su cuerpo despedazado
El que sirva de materia para cubrir el Hueco General.
Al mirar esto, sillas girando, los chistes
Algo de esto sí se filtra, sí, mientras aunque más duro parece.
Regalías del colador absoluto para ellos desde su mundo abstracto.
Riachuelo dice: Ya claro, cuando no parecía.
Techo de Automóvil dice: Sí, pero no podemos decidir cuándo.
Se posa allí, sobre la idea de las 4 pingas enyuntadas
el profesor emérito del doctorado Decidir Cuándo:
Una paloma cohete que caga anillos de diamantes.
Colador incipiente (singándose a la paloma por el culo): Puta vieja, te estoy vigilando.
Paloma cohete: Chico, no te agites, sólo trato de entretener a los muchachos.


Mapas


Un guerrero de Genghis Kahn, dos monjes y tres ovejas
Caminando en una estepa es la imagen de la que más se jacta la naturaleza.
Es todo lo que queda del grupo conquistador.

Guerrero: Descansemos un poco. Comamos algo. Comamos una oveja.

Oveja 1: Decidamos que no, por la proporción, 1, 2, 3. Un soldado, dos monjes,
tres ovejas.

Monje 1: Es cierto, no comerlas.

Oveja 1: Discutir sobre eso. No lo digo, créanme, por mi propia salvación,
sino por una extrema "precaución" con la simetría.

Guerrero: Perdón, debería no juzgarte por mi propia experiencia. Pero, no te sientes tentada a agregar una frase que calme nuestra suspicacia?

Oveja 1: La verdad, no.

Guerrero: Perdón de nuevo, soy yo el que está mal orientado. No puedo desprenderme de la suspicacia. Pero no me lo cuestionaré. Lo resultados serían los mismos, de todas formas. Mira, he pasado la vida con esta serie de cosas.

Naturaleza (interviniendo): No he podido evitar interrumpirles. He estado viendo todo cuanto aquí acontece. Pero antes de seguir, alguien tiene algo inteligente que decir?

Monje 2: Sí, una teoría: es importante que el agua y la luz no estén relacionadas, de tal forma que cuando falte una no falte la otra. Alguna oveja tendría la tarea de ir a la tribu, le hablaríamos a ella. Por qué no interrumpir a la naturaleza? Por qué no desviar el momento adecuado? Una naturaleza eminente no ofrecería las cosas de la manera actual.

Naturaleza: Claro, tienes razón, pero aún no has adquirido los modelos reales para demostrar "la manera inactual". Yo podría decirte que esta manera no es la actual y no tendrás más que creerlo.

Monje 2: Lo es?

Naturaleza: Eso me lo reservaré, pero no por mí, que quede claro, sino que me da lástima tu posición desesperada.
Oveja 2: Yo tengo algo que decir

Naturaleza: A ver.

Oveja 2: Me preparo a sacrificarme. Por aquí se mueve un organismo sin materia. Recuerdos! Un hombre se concibe a sí mismo, teniendo el perro, antes de tener el perro, igualmente, se concibe después. Hace falta una magnitud esencial para determinar todo el trayecto. Vi al hombre cuando estaba con el perro. Todo esto parece saberlo Satie. El lo habría referido, digamos, en función de una corbata verde. Pisar esta planta, a menos que me sacrifique. Digo, la planta, todo ser debería existir en estos términos: considerar que algo que no te influye, te influyera. Un grito anticipado.

Guerrero: Un grito nunca peor que el grito del pisotón.
Vastedad de la planicie, hilo fracturado.
Siguen unos a otros las cabezas,
La cabeza de alante confirma la propia cabeza.
Una cosa aquí, puesta en su sitio,
Todo alcanzando su sitio.
La naturaleza cubre los huecos, sin esfuerzo,
Los huecos son parte de su constitución, pero no la de los otros,
El esfuerzo recae sobre ellos.

Guerrero: De todos modos, una dice una idea y eso provoca suspicacia, la otra la niega y es víctima de la misma suspicacia. Este comentario, a pesar de no ser interesante, lo hago del mismo modo en que la naturaleza coloca las unidades de vacío.

Naturaleza: No te confíes, hay voluntad en ti, a diferencia de lo que yo hago. Mira como colocas en la idea de tu esposa todo el cuerpo del amor. Así como la oveja tiene sus atributos contenidos todos en una sola cabeza, una sola posición, su sacrificio hará saltar las chispas, recompondrá el espacio Pensamiento, alborotará los inconscientes. Una noche iluminada no por estrellas, sino por sus atributos desperdigados en toda la cara de la estepa y reabsorbidos en las almas de memoria y deseo.

Monje 1: Vergüenza de nosotros, miramos algo y no nos damos siempre cuenta. Como estaba todo allí en ese momento! Es mejor no seguir.


La asombrosa estrella número 3

Piensa el gordo: Qué asombrosa la estrella número 3.
Esta estrella número tres, le llamaré Aranda Fernández.
Va a suceder el hijo de su amigo Danilo el duro dedazo de concreto.
Los muchachos del ganado, redondeados, de fondo, algo de buena resolución.
Y esta otra idea aquí delante.
Pero no quiere perderse nada.
Cuando el hijo de Danilo duro suceda no habrá forma de explicarle todo esto:
Los muchachos del ganado redondeados, y el dedo arrancado sobre el pasto.
Tiene una cosa de que el hijo de Danilo duro lo mire de un modo tal,
El mismo que lo miró ayer un tipo, dos,
fuera de él, así era como era.
Por lo menos quería decirle: qué tú miras?
(mitad guapería ontológica, mitad "oh oh, ustedes son lo máximo", gente afuera de uno)
Vaya, no mitad, mitad, digo, parte de todo ese fundamento,
El mundo y geometría no se llevan.
Pero al niño de su amigo Danilo, como el gordo va a quererlo.
El dedo en el paisaje.
Guardó el dedo de la enviada en un bolsillito,
El dedo de Aranda Fernández, desliz de una enamorada de nada.
Se degenera la a, degenera la z
y en el medio todo degenera, no de esa forma, a, b, c, y así,
sino de esa otra manera que está de pinga y no me la sé bien,
pero el resultado es todo esto.
Al gordo también degenera, le había contado, de antes, de que alguno le dijo estrella
a pesar de no decirle Aranda Fernández.
Pero él incorpora toda esa parte.
No es mucho, bien lo sabe.
Así lo hará con él mirando desde afuera el hijo de Danilo.
El gordo le caerá atrás, por los espacios y por las ideas.
Pero no puede sacarse de arriba lo que dice el otro:
Ahí fuera esta el gordo.
Aunque mucho lo quiera. Oh, querer!
Pero no es eso lo que desea el gordo. No es él.

Piensa el gordo: La denominada redada del mundo renueva mis propios horizontes.
El tipo me "reda" a mí y otro a él, yo mismo puedo ser,
pero con qué cara, si yo mismo no eso.
Aunque claro, eso no es algo que se elija.
El hijo de Danilo puede alguna vez sentir lo mismo.
Pero aun así eso no puede soportarse.

La estrella: Sí, sí, ya viejo, ya sé todo eso, me conozco bien la cantaleta. Pero la que pone el dedo soy yo, tú nada más lo ves en el paisaje, qué bonito, pensamientos, estéticas y sufrimientos literarios. Confiaría algo más en ti si no te fueras corriendo a escribir todo esto. Métete un tiro en el culo, anda.

El gordo (casi llorando): Mira, este, perdóname, por qué me acosas tanto. Yo entiendo lo que dices, pero en todo esto hay algo verdaderamente real.
La estrella: Mira, compadre, tus determinaciones están bien jodidas. No vale la pena discutir contigo. Vete a compadecerte a tu mierda y déjame quieta. Y no subrayes más, qué coño te crees, de verdad, qué coño te crees?

Gordo: …

Estrella: Y quítame esa estúpida cara de asombrado, que tú sabes bien de lo que se trata, deja tu mierda teatral. Ahora sí es que te cagas, verdad? Quién cojones te piensas que soy yo? No tengo por qué aguantarte todo esto.

Gordo: Aranda…

Estrella: No me llamo Aranda, me llamo Pinga!
Dicho esto, se apagó la estrella número tres, y eso que se dice…

Estrella: Cállate ya, está bien. Siempre tienes algo que agregar?

Gordo: No

Estrella: Tu madre.


La flauta cherokee

Había dos lunas.
(Los ojos bizcos de aquellas japonesas),
Damas nocturnas en la carretera.
Marchaban, cuatro pies hacia adelante.
Lunas rotas en la frente del Tao.

Japonesa 1 (que se sienta): Que me siento, sentarme. En la carretera, un río de sentido.

Japonesa 2: Por qué algo?

Japonesa: No, no hay que hablar de eso ahora..

Japonesa 2: Pensar. Palabras no caminan, vuelan.

Japonesa 1: Idea para la próxima versión del microsoft office: una cuchara que suprime en los textos la palabra caminar (sus usos), los sustituye por volar. Cucharazos continuos en todo el territorio (estela) de las ideas. Las formas de la cuchara se actualizan en cada nueva versión, se PERSONALIZAN. Digo, podría ser eso.

Japonesa 2: Podría, pero.
La flauta Cherokee va tras ellas. (la flauta carretera)
Todas sus palabras después de una cavilación sencilla, un movimiento fresco, como mover el brazo hacia adelante.
De eso mismo se extasían.
De algo dependen, de un pensamiento, una cosa infantil,
unas losas de un color determinado.

Japonesa 2: Y no somos del siglo 19. No más, ya.
Todo depende, dependen de. Se fatigan. El mareo es una condición importante. Por eso se sientan.


Javier Marimón (Matanzas, 1975). Ha publicado los libros de poemas La muerte de Eleanor (Editorial Abril, 1998), Formas de llamar desde Los Pinos (Editorial Letras Cubanas, 2000), El gran Lunes (Ediciones Vigía, 2000)


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